Era un mañana fresca pero el sol estaba bien arriba abrigándome en su cálido amanecer. Había sido una semana formidable ,todo fluía con naturalidad y después de un años de trabajo decidí irme a la costa a pasar unos días.
Decidí empacar poca ropa, una mochila era mas que suficiente. No se porque ,pero en esta oportunidad necesitaba viajar para encontrarme a mi mismo, poder escuchar mis mas profundos pensamientos y organizar mi vida, sin que la rutina de todos los días me apabullara.
Mi destino predilecto siempre fue la playa , ahí encontraba la paz que necesitaba siempre. Alquile una pequeña habitación con baño, apenas me registre deje mis cosas y baje a la playa a disfrutar de lo que me restaba del día.
Fui al mar solo con una toalla y nada más. Llegaba temprano a ver el sol salir y me quedaba hasta que caía la noche. A el celular lo había reemplazado por un buen libro. Sólo quería disfrutar del mar y su música que me regalaba cada ola rompiendo en la orilla del mar , en fin ,dejarme llevar por la naturaleza y así poder resolver conflictos que en el último tiempo me llegaron como tormentas que nublaban mi conciencia.
Cada pensamiento, reflexión me llevaban al inicio de mis conflictos. Habia tenido problemas de comunicación en mi entorno laboral, me costaba aceptar ciertas cosas y no sabia como resolverlo. Sumergido en esos pensamiento, me acerque a la orilla del mar y fue como si una película pasara por mi mente , la serie de mi vida , donde recordé momentos de mi infancia , donde me angustiaba por las peleas con mis amigos , quizás hoy sin importancia , pero por ese entonces eran peleas que me afectaban mucho.
Me había dado cuenta que las diferencias que tenia con mis compañeros de trabajo , me estaban generando esa misma angustia de la niñez. Las peleas laborales son de por si molestas , pero realmente me estaban afectando demasiado. Me llevaba mal con uno en especial, era mal educado y se dirigía a todo el mundo de manera despectiva , siempre en desacuerdo a mis proposiciones laborales. El me hacia recordar a mis amigos de la infancia.
Comencé a atar los cabos sueltos de mis sentimientos , y había cosas de mi mismo que no estaba viendo , por ejemplo yo tampoco hacia nada por mejorar esa relacion , no me ponía a pensar en su punto de vista. Solo veía la mala disposición de el en general. Llegue a la conclusión de que no nos estábamos escuchando . Al menos ya sabia por donde empezar a trabajar en resolver esos conflictos. Si bien no estoy de acuerdo en las faltas de respeto para proponer puntos de vistas, se que de mi parte intentaría cambiar algo.
Muchas veces nos centramos en los problemas , pero no buscamos como solucionarlo. Terminamos agotados y con una carga mas en los hombros.
Me adentre en el mar y me sumergí en el agua, nade y nade hasta cansarme, volví a la playa donde me senté sobre mi toalla; sabía que estas vacaciones habían sido un éxito para mi .