Estaban los
tres reunidos, había pasado un tiempo desde la última vez que se habían congregado;
tenían diferencias entre ellos, diferentes ideas y conceptos, al fin y al cabo,
era hermanos. se habían dado cuenta que una situación los volvía a reunir, para
su fortuna los tres estaban de acuerdo con eso. Se miraron, sus ojos se
buscaban entre si viendo quien iba a dar comienzo a la reunión. El hermano del
medio decidido a romper el silencio y pregunto - ¿cómo estan? - el hermano más
chico fue quien le respondió – ¡tranquilo!, era de esperar, la situación no
daba para mas -. el hermano mayor se levantó y fue hasta la cocina a preparar
alguna bebida caliente para compartirles a sus hermanos, no dijo nada. El hermano
del medio continuo la charla y dijo -hay algo que a mí personalmente me inquieta,
y es que a diferencia de ustedes el título de mi expresión tiene que ver con el
dolor -. El mayor salió de la habitación y el menor lo miro, hizo un gesto de sonrisa
y centro su mirada en las tazas que estaban apoyadas en la mesada de la cocina,
las lágrimas comenzaron a recorrer sus mejillas. el hermano del medio conmovido
se levanto y fue directamente a abrazarlo. El desahogo había llegado, los dos
lloraron como niños pequeños hasta que la tranquilidad los aproximo a la
realidad nuevamente. El del medio miraba y buscaba a su hermano mayor quería llamarlo
y que compartiera ese momento, pero su mirada se centraba en la pava que todavía
no hervía. Los tres hermanos estaban cansados de cargar con mochilas pesadas y
este era el momento ideal para desarmar esas mochilas y comenzar a viajar más
ligero. El mayor estaba inquieto no parecía estar cómodo y sus hermanos lo notaban,
ellos habían pasado un momento memorable y que el no pudo ni supo participar. La
pava por fin comenzaba a hervir de fondo, el mayor la corrió y sirvió las
bebidas, apoyo sus manos en la taza caliente y miraba hacia una ventana que
daba a la calle, sus ojos estaban vidriosos. El aire del lugar comenzaba a
sentirse más liviano; una pequeña brisa movía las cortinas sutilmente. el mayor
reclino su cabeza unos minutos y luego miro a sus hermanos y dijo -siento dolor,
mucho dolor, estoy acostumbrado a mirar como si en verdad nada pasara, pero hoy
me duele y este dolor hoy sé que es compartido, que ustedes al igual que yo lo estamos
sintiendo de la misma manera-. Al terminar de escuchar esto sus hermanos se
acercaron, se abrazaron y lloraron juntos, entendieron y llegaron a la conclusión
que el dolor compartido es un dolor disminuido.

Fabuloso!!!!!
ResponderBorrarTe super felicito Gaby de que te hayas decidido a iniciar este camino de ideas, emociones entrelazadas con letras y espacios que podrán llegar a muchos otros corazones humanos! Un fuerte abrazo virtual!
ResponderBorrarHola Gabriel, leer tu cuento me lleno el alma, nunca dejes de escribir te expresas con hermosas palabras que llegan al corazón. Cariños Claudia.
ResponderBorrarMuy lindo!!!!
ResponderBorrarHermoso..
ResponderBorrarHola Gabriel!
ResponderBorrarCuanto Talento! Me emocioné hasta las lágrimas...
Bellisimo tu relato...
Me invitaste a
repensarme , y coincido en lo que decis: ..."El Dolor compartido se transforma en un Dolor Disminuido"...
Las palabras, las emociones, los pensamientos en relatos son muy liberadores!
Espero te encuentres bien! Y te sigo leyendo...
Abrazo Virtual.
Silvina