domingo, 26 de julio de 2020

EL TUNEL

El túnel 

Estaba en un túnel, había llegado ahí, por mis propios medios, había carteles en el camino que me avisaban sobre el inminente problema, pero estaba confiado, muy confiado. Había sido un largo año y me merecía unas vacaciones, quería irme solo. Había programado una ruta diferente para cada día de mis 2 semanas que duraría mi estadía. Este era el último. Cuando tome el mapa y busque donde ir, salí apresurado, habrían sido los mejores días de mi vida, estaba solo y había aprendido mucho sobre la cultura del país, de sus comidas, de su gente y algunas palabras en su idioma. Había ido a la capital y me deslumbro Turquía, era un país deslumbrante, sentía que pertenecía ahí y me jure volver. Cuando baje del auto y me adentre en el camino, veía carteles escritos en turco, tome mi diccionario y traduje las palabras, decía: “CUIDADO CON EL TÚNEL”. No le di importancia, estaba seguro de  y pensaba que, al fin y al cabo, si me lo cruzaba, podría superarlo, seguí el camino y cuando me di cuenta, la noche se acercaba, estaba frío y tome un abrigo de mi mochila. 

Otro cartel decía: “TOME PRECAUCIONES, UD ESTA CERCA DEL TÚNEL”, me apresure, el peligro inminente me sedujo y tome mi linterna, sentía la adrenalina correr, la sensación me invadió y me apresure aún más, ya no pensaba en más nada que encontrar el túnel, el tiempo parecía no pasar y no sé cuánto tarde, pero en un momento el piso se desplomo y caí, mis brazos no tuvieron los reflejos que yo hubiese esperado, solo me caí. Ya en el piso, me di cuenta que estaba en el túnel, miré hacia arriba y vi la luz que venía del exterior. Debía estar a unos 10 metros bajo tierra y no tenía la menor idea de cómo salir de ahí, el pánico se apodero de mí y el miedo me paralizo. Sentí una rata pasar sobre mis pies y vi una víbora salir debajo de una piedra, mirándome, como acechándome. Sus ojos me asustaron. Miraba hacia arriba y el olor a humedad y cadáveres de animales me descompuso, como hacia para salir de ahí, estaba solo y paralizado, mi tobillo se había doblado y me producía un dolor insoportable. Estire mis brazos buscando trepar, pero lograba alcanzar un metro y volvía a caer, estaba sangrando y lastimado por el golpe y cada caída dolía más. Me resigne y me tire sobre el piso, no me importo el olor ni las ratas ni la serpiente, ahí iba a morir, anhelaba respirar aire fresco, la luz de los últimos rayos de sol se habían desvanecido, solo la luminosidad de la luna me permitía ver, entonces me acorde de la mochila que llevaba, a tientas estire mis brazos, recorriendo el piso del túnel, ahí estaba, en ella guarde unas herramientas para escalar, las tome. El vendedor tan amable se había tomado el trabajo de explicarme como usarlas en un castellano básico, las había entendido y me dispuse a usarlas, eran dos ganchos gruesos que se afirmaban sobre las paredes y dos hierros donde podía sostenerme con los pies. Al principio fue difícil, un gancho y estirar mi cuerpo para clavar con la otra mano el gancho que sostendría mis pies, después de 3 intentos lo logre, casi cuando amanecía. Iba despacio, pero esos movimientos eran precisos, llegue a la cima, casi cuando amanecía, toda la noche me había llevado para alcanzarla. Cuando llegue fui directo al coche, tome un lápiz y varios mapas, que use para escribir con la ayuda de mi diccionario, en turco, inglés y español: “¡CUIDADO! USTED ESTA CERCA DEL TÚNEL”, cuando termine tenía en total unos 20 carteles, los clave y los ate con una soga en forma de circulo.  

Me iba cuando recordé los ganchos, me asome al túnel y mire hacia abajo, tome los ganchos y los tire dentro del túnel, volví a girar y salí dispuesto a no volver nunca mas .

Camino Natural Del Túnel Del Bosque Foto de archivo - Imagen de ...


viernes, 17 de julio de 2020

EL EQUILIBRISTA



La soga estaba tensa, me había preparado durante 5 largos meses para este día que fue anunciado. Habían pegado carteles en toda la ciudad estos decían “EL GRAN EQUILIBRISTA JONAS LLEGA A LA CIUDAD”. Había un cartel en particular que me gustaba mas en la que tenia una foto mía sobre la soga sonriendo.

 La ciudad entera esperaba ese día. Venia de recorrer el país y este era el ultimo gran espectáculo.

 Me había tomado los últimos 5 meses de manera diferente para este acto en mi ciudad Belén de Escobar, iban a estar todos los que me animaron desde mis comienzos, mis abuelos, mis padres, hermanos y en especial mi hija.

Ya estaba en posición para comenzar arriba de un pequeño rectángulo a una gran altura, desde arriba podía ver a todos allí presentes esperando.En menos de unos pocos minutos tenia que llegar al otro lado y haciendo mi rutina. En mis ensayos siempre estoy protegido con una red de contención y un arnés para los trucos mas complejos, por razones obvias y para agregar una cuota de emoción no contaba con eso. Estaba todo encaminado solo tenia que dar el primer paso, pero al hacerlo me sobrevino un terror que solo lo viví en mi primer show y aun así se sentía peor. Mis piernas se habían aflojado como nunca, miraba hacia el publico y a todos reconocí, podía ver el brillo en sus ojos de emoción por verme. Busque a mi hija, sabia que estaba en la primera fila, pero no la veía.

Al ver que no comenzaba, el público empezó a animarme, a fin de cuentas, la mayoría me conocían y sabia de mi nerviosismo.

Respire profundo y el terror desapareció. En cada paso que daba la confianza iba creciendo. En cada rutina que ejecutaba mis abuelos me daban ánimos ¡VAMOS JONAS, VAMOS HIJO VOS PODES! Los aplausos iban en aumento. había un reloj analógico grande marcando mi tiempo, estaba al pendiente de él, tanto así que trastabille; olvide mirar al frente. El terror quería volver, pero no cedí y doble la apuesta y con el mayor equilibrio levanté mis manos y empecé a aplaudir sostenido en una sola pierna y el público enloqueció.

Los segundos corrían ¡VAMOS! Me alenté a mí mismo llegando al otro rectángulo que sostenía la soga. Volví a mirar al público y ahí la vi a mi hija, tenia puesto un vestido verde y en su mano sostenía un helado con una sonrisa que me llenaba el alma. Me sentía satisfecho a pesar de mi tropiezo y mis miedos. Mire hacia adelante y por sobre una pequeña ventana de la carpa sentí a los rayos del sol abrazarme.



jueves, 16 de julio de 2020

LOS HERMANOS





Estaban los tres reunidos, había pasado un tiempo desde la última vez que se habían congregado; tenían diferencias entre ellos, diferentes ideas y conceptos, al fin y al cabo, era hermanos. se habían dado cuenta que una situación los volvía a reunir, para su fortuna los tres estaban de acuerdo con eso. Se miraron, sus ojos se buscaban entre si viendo quien iba a dar comienzo a la reunión. El hermano del medio decidido a romper el silencio y pregunto - ¿cómo estan? - el hermano más chico fue quien le respondió – ¡tranquilo!, era de esperar, la situación no daba para mas -. el hermano mayor se levantó y fue hasta la cocina a preparar alguna bebida caliente para compartirles a sus hermanos, no dijo nada. El hermano del medio continuo la charla y dijo -hay algo que a mí personalmente me inquieta, y es que a diferencia de ustedes el título de mi expresión tiene que ver con el dolor -. El mayor salió de la habitación y el menor lo miro, hizo un gesto de sonrisa y centro su mirada en las tazas que estaban apoyadas en la mesada de la cocina, las lágrimas comenzaron a recorrer sus mejillas. el hermano del medio conmovido se levanto y fue directamente a abrazarlo. El desahogo había llegado, los dos lloraron como niños pequeños hasta que la tranquilidad los aproximo a la realidad nuevamente. El del medio miraba y buscaba a su hermano mayor quería llamarlo y que compartiera ese momento, pero su mirada se centraba en la pava que todavía no hervía. Los tres hermanos estaban cansados de cargar con mochilas pesadas y este era el momento ideal para desarmar esas mochilas y comenzar a viajar más ligero. El mayor estaba inquieto no parecía estar cómodo y sus hermanos lo notaban, ellos habían pasado un momento memorable y que el no pudo ni supo participar. La pava por fin comenzaba a hervir de fondo, el mayor la corrió y sirvió las bebidas, apoyo sus manos en la taza caliente y miraba hacia una ventana que daba a la calle, sus ojos estaban vidriosos. El aire del lugar comenzaba a sentirse más liviano; una pequeña brisa movía las cortinas sutilmente. el mayor reclino su cabeza unos minutos y luego miro a sus hermanos y dijo -siento dolor, mucho dolor, estoy acostumbrado a mirar como si en verdad nada pasara, pero hoy me duele y este dolor hoy sé que es compartido, que ustedes al igual que yo lo estamos sintiendo de la misma manera-. Al terminar de escuchar esto sus hermanos se acercaron, se abrazaron y lloraron juntos, entendieron y llegaron a la conclusión que el dolor compartido es un dolor disminuido.
Té, Bolsa De Té, Taza De Té imagen png - imagen transparente ...

domingo, 12 de julio de 2020

Reflexiones juntos

Hola a todos:
Le doy comienzo a un nuevo tiempo en mi vida quería compartirlo con todos con la intención que alguno de ustedes pueda encontrar en alguna de ellas una palabra que los identifique y que podamos reflexionar . La creatividad llego a mi vida hace exactamente 5 y 12 días me encontré ante una hoja en blanco queriendo ser libre de lo que no podía decir y descubrí que mi lapicera se movía por un dictado del corazón y empece a ser libre . 
Son cuentos breves que tienen que ver conmigo llevados a una historia con personajes y situaciones que me identifican y por sobre todo me hacen reflexionar sobre mi persona interior .
Hoy le doy gracias a Dios por su ayuda y su amor incondicional. A las personas que me ayudaron a darle inicio a este proyecto: Mi familia y un conjunto de personas que me ayudan todos los días a estar contenido y con los cuales estoy agradecido a Gabriela que me inspiró con esta idea . 
A mi papá que partió hace tres días y que hoy descansa en la verdadera paz .
Por sobre todo a mi hija y mi nieto los grandes inspiradores de mi vida .