El viento sacudía las ramas de los arboles, parado en medio del intenso frió y apoyado sobre una roca, lo veía.
Me di cuenta que el viento no era lo que lo movía las ramas, un terror me vino, sabia lo que era y de alguna manera lo esperaba. Sentí sus pasos llegar, su rugido cada vez mas cercano el instinto me saco de la roca y retrocedí camine 4 pasos hacia atrás, pero sin dejar de mirar hacia el frente. Veía sus orejas sobresalir de las copas de los arboles era aun mas gigante desde esa ultima vez donde por poco al enfrentarlo me mata. Retrocedí unos pasos de la roca. Veía sus ojos rojos mirarme, su lengua salir de su boca como la de una víbora ,sus garras se apoyaron sobre las copas y rugía, me estaba buscando. Habia logrado escapar de aquella ultima vez, no se como me encontró de nuevo, estaba tan seguro en ese lugar .La roca era mi refugio ahí viví por años, ya los arboles habían caído a cada paso que daba el gigante. retrocedí un poco mas, no tenia fuerzas para luchar estaba recién recuperado y sin fuerzas, cerré mis ojos y espere la muerte en un simple acto de rendición. Al cerrar mis ojos todo se volvió oscuro, apreté mis dientes y los puños esperando el golpe. Estaba cerca sentí su aliento, abrí mis ojos nuevamente y vi sus garras alcanzándome y sin pensarlo avance un paso hacia adelante vi por entre sus dos enormes pies el claro para correr por ahí, era tan gigante y a la vez lento en sus movimientos ,que sabia que si corría no alcanzaría a verme. Con otro paso mas hacia adelante e impulso queriendo correr,mi mirada se centro en mi daga,era pequeña para matarlo pero algo para defenderme era. Tome la daga, gran compañera de mis actividades diarias y ahora futura salvadora de mi pellejo ,gire hacia el, salte y le hice un corte profundo sobre los pies, trastabillo y rugió de dolor tome impulso una vez mas y ataque la otra pierna esta vez el golpe fue certero.
Cayo de rodillas ante mi trepe por su lomo y llegue hacia su cabeza, y cuando le iba a poner fin, solté la daga. Baje del gigante que se retorcía de dolor apagándose lentamente. Lo había logrado, lo había derrotado . Aun seguía con vida , el gigante herido se paro y se marcho como pudo. Jamas lo volví a ver.
el gigante ya no representaba un obstáculo y yo era libre de seguir avanzando hacia un nuevo destino.
