sábado, 12 de septiembre de 2020

NUEVA REALIDAD Reflexión por Gabriel Segovia

 Todo esto que hoy nos pasa, el hecho de que un virus se este llevando vidas es algo fuera de lo común. Venimos de una "normalidad" ,  una estructura en la cual todos nos sentíamos cómodos .Evadiéndonos de muchos problemas por falta de tiempo y trabajo .Pero vivíamos en libertad ,en mayor o menor grado, pero nosotros la podíamos maniobrar , para mal o para bien , eso queda a criterio de cada uno.

Nos detuvo una pandemia y empezaron a aflorar los problemas no resueltos , la convivencia y temas que habíamos dejado en el tintero . Se podría decir que nos encontramos a nosotros mismos . En el silencio de una ciudad apagada , pudimos ver las verdaderas necesidades.

Escucho voces , muchas que permanecen en una queja , en intolerancia y una falta de aceptación total.Es como si no pudiéramos mirar mas allá . Es la linea del horizonte del mar, sabemos que hay una linea divisoria entre el mar y el cielo pero aveces es difícil de diferenciar . 

Pero nos detuvieron , cortaron nuestra libertad de andar, recorrer caminos costumbristas y de comodidad. Mas allá del horizonte del mar , hay mucho mas ¿por que nos cuesta mirar mas allá ? salir de la eterna queja de buscar soluciones a corto plazo .

Tal vez aceptar y rendirnos , colaborar cada uno desde un lugar productivo y mirando al prójimo como a uno mismo ,resuelva un gran problema que hace años aquejo mi vida y me llevo a lugares oscuros .

No  se necesitan números ni formulas , es aceptación, la que me ayuda a mirar mas allá,  aprovechar cada oportunidad como si fuera la ultima . Disfrutar lo que hoy tenemos , no vivir de la queja . La  aceptación es el trabajo que hoy ,personalmente me ha dado sobriedad y equilibrio.





viernes, 11 de septiembre de 2020

INFIERNO

 Por dentro mio , muchas veces me sentí en el infierno . El cielo solo lo podía sentir unas pocas veces y  era cuando me encontraba con las personas que amaba.

El infierno, con demonios que me oprimían y angustiaban mi interior .Me arrastraban y gobernaban mi mente , su idioma me seducía y en el abismo me dejaban .

Estaba siempre  parado al borde del abismo del infierno, solo debía relajar mi cuerpo y dejarme caer . El dolor era como una manera de vivir , la queja como un aliado y el secuaz de la sombra . Anhelaba el cielo pero ya no miraba hacia arriba , solo el abismo que creía merecer .

Me sentía como un caballo que tira de un carro manejado por un cruel hombre ,con orejeras que solo me permiten mirar hacia adelante y la fusta de ese hombre golpeando mi lomo , castigado y asustado, sin sentir nada mas que los latigazos.

 Ese infierno no siempre estaba ahí ,salia de el de vez en cuando  . Cuantos que tenían un cielo propio me decían "Sal de ese infierno",  y simplemente no podía , siempre volvía. Me rendí y pensaba que el infierno era para mi . No me importaba ese cielo que aveces visitaba .El calor eran mis días y el látigo ahora mi guía .

Pense en saltar hacia ese abismo y no salir mas .Un día me entregue por completo a ese infierno .Me pregunte en ese instante que pasaría si por una ultima vez mirase hacia el cielo . 

El látigo ya no me molestaba en el lomo , si no en mi cabeza , luche con todas mis fuerzas por mirar el cielo y ahí estaba ,celeste sin nubes y un sol radiante que me desarmo por completo y comencé a  correr. 

El látigo golpeaba fuerte pero de igual modo  corrí desesperado hacia mi cielo  , con el anhelo de algo mejor,  me saque las vendas de los ojos y corrí tanto que llegue a donde me esperaban ,a donde debía estar , con mis seres queridos.




jueves, 10 de septiembre de 2020

EL ADICTO

Detrás del vidrio, la gente pasaba .Los colectivos que frenaban y la gente descendía, otros esperaban subir .El los miraba sus caras cruzadas y sus cuerpos impacientes. Pedía una botella mas , tenia dinero y eso le daba seguridad, la palpaba por sobre su bolsillo a cada rato , como si el dinero se le fuese a evaporar por arte de magia. 
Paso la tarde sentado en ese bar ,como todos los santos días desde hacia ya muchos años. El alcohol empezó a nublar su realidad, solo salia para fumar un cigarrillo , que lo fulminaba en pocas pitadas para volver a entrar .Los bares  eran su lugar , ahí podía sentarse y escuchar música , lo disfrutaba . No interactuaba con nadie , solo hilaba algunas palabras para pedir su bebida al mozo. Era mas que claro que disfrutaba estar solo, las imágenes volaban por su mente. Sabia aislar los pensamientos que querían atormentarlo,un pensamiento negativo era igual a un vaso de alcohol , nunca le fallaba esa ecuación. A medida que crecía su dolor enseguida se anestesiaba con su "medicina". 
La noche llego y su dinero voló a la velocidad con la que había caído la tarde. La ansiedad comenzaba a invadirlo por que su "medicina" se estaba terminando , empezó a   buscar caras conocidas o alguien amable que pudiera invitarle un trago mas y así prolongar su estadía en aquel bar. 
Palpo una vez mas su bolsillo ya vació de billetes, pero no todas eran malas noticias, aun le quedaban algunos cigarros en el paquete . Se levanto de la mesa como pudo y salio a fumar, al salir las luces de un patrullero lo enceguecieron por unos segundos. En la esquina del bar estaban deteniendo a un joven .
Las esposas que tenia puestas aquel joven, lo llevaron a pensar , a pesar de que su claridad mental no era la mejor, tuvo un momento de lucidez , pensó en ese joven y en las esposas que tenia puestas . Fue mas allá de la imaginación y se vio el mismo con las esposas , la detención y la privación de la libertad , que ningún policía producía . Penso y entendió que las esposas se las había puesto a el , lo molestaban , se encerraba solo. Su piel se erizo , miro hacia arriba y dijo -Dios si tu existes, librame de estas esposas que me he puesto , te lo pido con mi corazón -. Se sentó sobre el piso y las lagrimas cayeron , no le gustaba sentirse así, pero las lagrimas no cesaron , se levanto y miro adentro del bar , su botella por la mitad ,la gente cayéndose y riendo , el miro hacia esa parada de colectivo , donde ya no había nadie y decidió tomar el próximo colectivo a su casa.