Hacia 2 meses que no lo veía, se había ido de viaje yo sabía que estaba lejos pero algún día nos volveríamos a ver.
Los meses sin el fueron difíciles extrañaba su compañía me sentía sólo.
Empezar a rememorar los días pasados e ir buscando en ellos su compañerismo recuerdos de mi niñez, de verlo acercarse a casa con su bolso de trabajo, de tardes donde la radio nos transmitía los partidos de nuestro club favorito boca juniors que después se convertirían en un fanatismo que nos llevaba a la cancha cada domingo.
Pero este día lo buscaba en el presente ,como el niño que fui, esperaba verlo llegar con su bolso de trabajo y preparar sus mates. Como explicarle a alguien que la separación es una parte de la vida de crecer y envejecer. Lo buscaba cada día al despertarme al ir a dormirme. Su voz sacándome del letargo y despertándome cuando no podía salir, cuando el mundo me pesaba y me Abrumaba.
Los años fueron cayendo sobre el pero su amor seguía intacto, puro. El amor de alguien que tránsito el dolor.
Lo buscaba en caras que todos los días veía, lo vi caminado en mis sueños. Despertaba la empatía en todo aquel que lo conocía no le importaba que pensarán de el cuando daba sin esperar nada a cambio.
Siempre estaba ahí mirándonos con sus ojos vidriosos ya que la angustia era parte de su vida.
Su sonrisa y mano estirándose para abrazarnos, su tono de voz y su bondad ,valores que hoy llegan a mi y calan en lo profundo del corazón. Su llanto al vernos crecer de manera equivocada, el no era alto ni de gran físico ,estoy seguro que pasaba desapercibido donde quiera que fuera pero en mi marco mi corazón.
Hoy con la base de una nueva vida que el me ayuda a construir, estoy seguro que desde el cielo me mira y habla con Dios me mira con orgullo porque su hijo que estaba perdido hoy disfruta de la vida y le dice a Dios: viste yo sabía que el podía.
Lo veo gozarse en la alegría de su estadía celestial hace 2 meses te fuiste pero seguís acá conmigo acompañando y ayudando a ser mejor persona.













